CinemaNow, la más importante distribuidora de películas en Internet en modo
video-on-demand anunció en octubre que tiene películas para download en su sitio, ofreciendo por primera vez películas en
formato de descarga y en modo streaming video, siempre sobre la base de pay-per-view
(pague para ver).
El usuario, luego de pagar una tarifa que varía entre u$s 1.99 a u$s 2.99 tiene acceso ilimitado a la película por dos días.
Esta nueva forma de ver cine se debe a dos fenómenos recientes: el crecimiento de las conexiones de banda ancha y las nuevas técnicas de compresión.
Mientras que el streaming video permite el acceso instantáneo al material de video con un "buffering" mínimo, la descarga de las películas como archivo permite una reproducción de mejor calidad, aunque con un mayor tiempo de carga. El incremento en la cantidad de usuarios con conexiones de banda ancha disminuye este inconveniente.
En el caso de CinemaNow, el contenido es protegido por el Gestor de Derechos de Medios Digitales (Media Digital Rights Manager) de Microsoft. Para acceder la película en cualquiera de los dos formatos disponibles, el usuario debe adquirir una clave para abrir el contenido protegido.
Desde dibujos animados hasta películas condicionadas, la gama de películas que se pueden bajar por Internet en este sitio es bastante amplia. Algunas de estas películas incluso son de acceso gratuito, lo que nunca viene mal, al menos en la devaluada Argentina.
Por supuesto, aunque el anuncio de CinemaNow fue llamativo por el tamaño de la empresa, no significa que haya sido el primero. Si nos damos una vuelta por el sitio de DivX.com, en la vidriera encontramos una variedad de links hacia otros sitios, algunos gratis, otros pagos, pero todos interesantes para visitar. Ni que hablar si buscamos películas gratis con Google.
DivX es una tecnología de compresión digital creada por DivXNetworks, Inc, basada en el standard ISO
MPEG-4, y es significativamente superior a otras tecnologías competitivas. Su última
expresión, el codec DivX 4.0, comprime un video digital de una manera sorprendente para
que pueda ser bajado por conexiones de banda ancha (cable o DSL), unos 30 minutos para una
película típica de 90 minutos de duración, sin pérdida de calidad apreciable. Es tan
avanzada que puede reducir un video MPEG-2 (el formato usado para DVD y para Pay-Per-View)
a sólo un diez por ciento de su tamaño original, y reducir la información grabada en
VHS en un 99% de su volumen inicial.
Lo interesante es que la típica película de hora y media con DivX ya no necesita un DVD, sino que cabe en un CD-ROM, y puede ser reproducida desde prácticamente cualquier PC. Hasta hace poco, una idea impensable.
Una tecnología fantástica, obviamente odiada por la MPAA, la asociación estadounidense de películas, del mismo modo como la industria discográfica odia el formato MP3.