La osteoporosis y como evitarla.
Más de dos millones y medio de mujeres padecen esta enfermedad (en
España) de los huesos, bautizada como la «enfermedad silenciosa» porque no produce apenas síntomas. Lamentablemente, cuando lo hace
tiene lugar una situación que puede ser muy invalidante para la mujer, como el padecer
una fractura. Un aporte adecuado de calcio puede ayudar a evitarlo.
Alto riesgo
de fracturas:
La osteoporosis es una
enfermedad que provoca la pérdida de masa ósea, es decir que nuestros huesos se vuelven
más débiles. Consecuencia directa de ello son las fracturas. «La cadera, la columna vertebral y la muñeca son las zonas que
mayor riesgo tienen de padecer una fractura osteoporótica. Y que sean precisamente estas
zonas es debido a que allí los huesos son esponjosos y pierden su arquitectura interna
más fácilmente que otros». La
fractura de cadera es especialmente delicada: menos de un 25% de las mujeres que la
padecen vuelven a tener la misma vida que antes de la fractura, mientras que 1/3 fallecen
en unos tres meses y el 50% necesitará la ayuda de otra persona para desenvolverse en su
vida diaria. Por su parte, la fractura de columna provoca pérdida de estatura y que la
espalda acabe curvándose.
La mayor parte de los
afectados por la osteoporosis son mujeres y existen razones que lo justifican. En primer
lugar, los huesos de los hombres tienen índices más altos de masa ósea; en segundo
lugar, la llegada de la menopausia en la mujer supone que se dejen de fabricar hormonas y
esto, a su vez, ocasiona que haya una pérdida de masa ósea.
«Tiempo atrás,
sólo podíamos decir que una persona tenía osteoporosis cuando ya se había producido la
fractura, pero en la actualidad podemos conocer que esta enfermedad está presente antes
de que eso ocurra».
La densitometría ósea,
que se realiza cuando existen factores de riesgo determinantes, es la prueba que permite
conocer ese importante dato. Pero la prevención puede comenzar mucho antes, incluso desde
la infancia.
Nuestros huesos van
acumulando masa ósea hasta que llegamos, más o menos, a los 35 años. A partir de
entonces comienza el proceso inverso, es decir, se va perdiendo. Hasta ese momento el
objetivo debe ser mineralizar el hueso lo máximo posible para llegar a esa edad con unos
huesos lo suficientemente fuertes como pata que puedan soportar una cierta pérdida de
masa ósea. A partir de los 35 años, el propósito es hacer que ése -en parte
inevitable- proceso de pérdida sea más lento.
CÓMO SE HACE UNA
DENSITOMETRÍA
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- Las
pruebas de rayos X normal sólo consiguen detectar la osteoporosis cuando ya se ha perdido
al menos un 30% de hueso y entonces el riesgo de fractura es elevado. Para detectarla
precozmente se utiliza la densitometría ósea, una prueba nada dolorosa ni molesta que
permite conocer con exactitud la densidad mineral ósea (DMO). Una vez en la consulta,
serás tendida en una camilla y sobre la zona a determinar se colocará una máquina de
rayos X de baja potencia que en ningún momento está en contacto directo con tu cuerpo.
En unos 15 o 20 minutos, dependiendo de la zona ósea a estudiar (columna vertebral
lumbar, cadera, muñeca o todo el cuerpo), la prueba estará realizada.
- Por lo
general se realiza cada dos años a mujeres menopáusicas con algún factor de riesgo, y a
menores de 40 años si han tenido una menopausia precoz; también aquellas que padecen
hipertiroidismo o que deban seguir tratamiento a base de corticoides.(Leer "Enemigos de tus huesos")
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Fármacos
contra la enfermedad:
Cuando la osteoporosis
está ya instaurada y existe riesgo de sufrir fracturas, es preciso seguir un tratamiento
farmacológico. Son varios los fármacos que se pueden utilizar y será el médico quien
determine, basándose en las características de la mujer y el estado de sus huesos (con
que rapidez pierden calcio, por ejemplo), cuál es el más conveniente. Algunos fármacos
tienen como objetivo hacer más lenta esa pérdida, mientras que otros consiguen que el
tejido óseo se regenere y aumente la densidad mineral ósea.
En ocasiones, esos
medicamentos pueden presentar efectos secundarios tales como náuseas, ardor y dolor de
estómago, pero si son leves y transitorios debe continuarse con el tratamiento.
Cómo seguir
el tratamiento:
Dos son los requisitos a
la hora de seguir el tratamiento para la osteoporosis: «La mujer debe seguir el ritual de permanecer en
bipedestación (de pie) la media hora posterior a la toma de la pastilla para que no haya
riesgo de padecer reflujo; es decir, que la pastilla no baje al estómago sino que suba
nuevamente al esófago. Si eso pasara, puede dañar de manera importante la mucosa del
esófago. Por otro lado, la pastilla debe tomarse con el estómago vacío porque los más
utilizados, los bifosfonatos, son hoy por hoy la mejor medicina contra la osteoporosis,
pero tienen el inconveniente de que se absorben mal. Si se toma junto con algún alimento,
la absorción no sería efectiva».
TERAPIA HORMONAL Y
OSTEOPOROSIS
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- Que la Terapia
Hormonal Sustitutiva es sumamente beneficiosa para evitar la osteoporosis (además de
otras enfermedades graves) es algo que han demostrado numerosos estudios e
investigaciones. Por eso, si tu edad está comprendida entre los 48 y 52 años y estás a
las puertas de la menopausia, o ya en ella, es importante que acudas a tu ginecólogo y
-si él no lo ha contemplado ya- le preguntes sobre la posibilidad de seguir el
tratamiento hormonal. El médico valorará el riesgo que tienes de padecer esta enfermedad
y comprobará que no existe ninguna contraindicación importante.
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- Osteoporosis:
El hueso de la derecha, que forma parte de una vértebra lumbar, tiene osteoporosis y
es mucho más delgado y poroso que el hueso sano de la izquierda.
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Enemigos de tus huesos:
- Tabaco, alcohol y café: Tomados en cantidades excesivas
son tóxicos y como tales dañan nuestro organismo -los huesos también-. Los estudios
realizados al respecto indican que la osteoporosis es más frecuente en personas que
consumen abundantes cantidades de estos productos.
- Bebidas gaseosas: Algunas bebidas que contienen gas deben
tomarse también con moderación. «Las bebidas gaseosas pueden provocar una pérdida
de calcio por la orina y esto quizá no sea lo más negativo, sino que, cuando se toman
estos productos, se dejan de tomar otros, como los lácteos, que si aportan gran cantidad
de calcio para nuestros huesos».
- Las caídas y fracturas: Una vez que ha tenido lugar una
fractura, la pérdida de masa ósea en esa zona se acelera, entre otras causas, porque se
tiende a la sedentarismo. Evita las caídas utilizando el calzado adecuado (olvídate de
los tacones demasiado altos), eludiendo situaciones de riesgo como andar a oscuras o por
suelos mojados, eliminando los muebles innecesarios y los obstáculos que impiden el paso
(cables, alfombras, etc.) y colocando alfombrillas antideslizantes en la bañera y
agarraderas en la pared del baño.
- La artritis reumatoide y tratamiento largo con fármacos corticoides. Algunas
investigaciones han demostrado que la artritis reumatoide (muy frecuente entre las mujeres) es un factor de
riesgo para desarrollar osteoporosis. «Se
piensa, que las oxitocinas, que son las que causan la inflamación en la artritis,
también estimulen la destrucción del hueso. Pero hay otra causa y es que, como la
artritis provoca dolor, el enfermo no se mueve y al volverse sedentario pierde más
hueso».
Tus aliados:
- El calcio: través de la orina y del sudor perdemos
parte del valioso calcio que acumula nuestro organismo y es preciso reponerlo. «Los
adultos necesitamos entre 1 y 1,5 gramos de calcio al día, y eso podemos conseguirlo
tomando diariamente un vaso de leche o un yogur, o dos yogures, o medio litro de leche, o
leche y una porción de queso. El pescado con espinas, los moluscos, las verduras y las
hortalizas también son buenas fuentes de calcio y, si no hay problemas de sobrepeso, las
pizza, los helados y los frutos secos» En las personas mayores que suelen tener
dificultados para la digestión y no pueden tomar grandes cantidades de alimentos, puede
estar indicado dar suplementos de calcio farmacológico.
- El sol: Cuando los rayos ultravioletas provenientes del sol penetran
en nuestra piel se libera vitamina D, que ayuda a absorber el calcio. Se ha comprobado que
una gran parte de las personas mayores, especialmente las que se encuentran en
residencias, tienen déficit de vitamina D y es debido a que no toman el sol y a que no
ingieren alimentos ricos en este nutriente como huevos, margarinas enriquecidas y pescados
como atún, salmón y sardinas. «Si se toma
mucho calcio, pero el organismo no tiene vitamina D, no lo podrá absorber y no mejorará
el hueso. Por eso se recomienda dar también suplementos de esta vitamina a las personas
mayores».
- El ejercicio: «Si hay
mujeres que no pueden hacer ejercicio porque sienten dolor, lo primero que hay que hacer
es buscar una cierta anestesia. Puede tomarse un analgésico suave y luego comenzar la
actividad. Existen ejercicios pasivos, como los que se pueden realizar en una piscina de
agua caliente, caminar una hora diaria, la bicicleta estática o los de extensión.
Además, ayudan a disminuir las posibles molestias que haya, ya que, al relajar músculos
y ligamentos, liberamos el dolor».
ALIMENTOS RICOS EN CALCIO
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- Leche y
similares: 200 grs. de leche entera aportan 250 miligramos de calcio y, si es
desnatada, 242 mg.; tomando cuajada conseguirás unos 267 mg. y 207 mg. con el yogur
desnatado. Otra opción es tomar una vaso de batido de cacao (opta por el desnatado si
tienes problemas de sobrepeso), que te aporta unos 238 mg.
- Quesos: El
más recomendable en la dieta de una mujer con osteoporosis es el manchego (334 mg. por 40
gr. de queso), seguido del queso de bola, que aporta 304 mg., y del queso en porciones
(225 mg. de calcio dos unidades).
- Verduras: Las
acelgas y las espinacas son las reinas de este grupo de alimentos en cuanto a contenido en
calcio. Una ración de las primeras aporta 525 mg., y de las segundas, 240 mg. de este
mineral. Las judías tiernas también te lo aportan, aunque en menor cantidad.
- Pescado: El
besugo es el producto del mar con mayor cantidad de calcio, 281 mg. por cada ración; el
gallo, el lenguado y el pulpo son también alimentos muy recomendables (entre 150 y 180
mg.). También las sardinas enlatadas, que, cuando son consumidas con raspas y espinas,
aportan incluso más calcio que la leche.
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Recuerde
que no se debe tomar ningún medicamento sin prescripción Médical